
Jesús enciende su ordenador, está nervioso, necesita comprobar que lo que acaba de ver es cierto y que al abrir su correo electrónico, habrá recibido el email que Selena estaba escribiendo.
Jesús nota como su pulso se acelera, nota como su piel se eriza, siente un escalofrío que recorre todo su cuerpo. Está tan nervioso que no atina a introducir la clave de acceso a su sesión.
Mientras tanto, Hahasiah, Daniel y Ezequiel lo observan.
-Bien mis queridos guardianes, ya es hora de marcharnos, ya no nos queda nada por hacer aquí.
-¿Cómo dices Hahasiah? Pero si aún no hemos conseguido nada. ¿Que quieres decir con que ya no nos queda nada por hacer aquí?
-Daniel, Jesús por fin va a tomar conciencia de todo. Está terminando de escribir Destino, y nosotros debemos volver a donde nos corresponde. Solo volveremos cuando alguien lea lo que Jesús está terminando de escribir, porque en ese instante, seremos de nuevo esos seres mágicos que cada persona necesita en un momento determinado de su vida.
Ezequiel por su parte, se muestra contrariado con las palabras de Hahasiah.
-Ahora si que de verdad no entiendo nada. ¿Podrías ser más conciso en tu explicación Hahasiah?
-No Ezequiel, la mejor explicación es la que vas a ver..., justo en este mismo instante.
Jesús abre su correo electrónico. Su corazón late aun más deprisa. Sin embargo todo ese estado de nerviosismo cae en picado cuando comprueba que no hay ningún email de Selena.
-No puede ser, pude ver perfectamente como lo enviaba, y no puede ser un sueño, no puede serlo...
Jesús se siente mal. Estaba seguro de que esa imagen de Selena enviando el email era real. Ahora más que nunca piensa que definitivamente su vida es una verdadera incógnita. Sigue en el mismo punto donde se encontraba al principio. En la soledad de esas cuatro paredes en las que había pasado los últimos años, escribiendo. Sin embargo tiene la necesidad de seguir haciéndolo, y de la única manera que sabe. Abre el editor de textos y encuentra un archivo: DESTINO.doc. Pincha sobre el. Se abre y comienza a leer:
CÁPITULO I
“En la playa, una mujer está sentada en la orilla mirando al horizonte. A solas con sus pensamientos, dibuja inconscientemente un círculo en la arena mojada. Tan solo son las ocho de la mañana
A cientos de kilómetros de allí, en otra playa, un hombre contempla el romper de las olas en un pequeño espigón de rocas. Un día antes le habían hecho una proposición que, de aceptarla, le iba a cambiar la vida. Inconscientemente, dibuja un círculo en la arena mojada. Son las ocho y dos minutos de la mañana...”
Jesús sigue leyendo, pero va pasando las páginas hasta que llega casi al final. Está leyendo esa última página cuando siente una caricia en su cabeza, y una voz susurrando en su oído...
-Amor, te has quedado dormido..., ya he vuelto. Eh, mi vida...
Esa voz le resulta familiar, esa caricia le resulta familiar, y esos besos en su mejilla, esos besos que le acarician el alma al sentirlos, le son familiares. Jesús despierta, abre los ojos despacio, como temiendo que al despertar, esto formara parte también del sueño.
-Mi vida... ¿Eres tú?- Jesús pregunta y a la vez acaricia la cara, suavemente, de la mujer que le acaba de despertar.
-Claro amor, soy yo ¿Quién va a ser si no?
Jesús se incorpora, está prácticamente molido, le duele todo. Después de quedarse dormido frente al ordenador, y aunque el sillón es cómodo, una mesa nunca fue una buena almohada donde reposar la cabeza. Se abraza a la mujer, la besa apasionadamente, parece como si no quisiera dejar de abrazarla nunca.
-¿Dónde estabas mi vida?
-¿Jesús, te ocurre algo amor? ¿Dónde va a ser? Pues en el curso de Marketing en Granada. Solo ha sido un día y una noche fuera. Por cierto que te he llamado varias veces al móvil y al fijo y no había forma de comunicarme contigo. Así que te mande un email. ¿No lo has visto?
-¿Un email? pues...
Jesús abre rápidamente su correo. Efectivamente, allí está el email. Lo abre y lee:
“Amor, llevo todo el día de ayer llamándote, al fijo y al móvil. ¿Dónde estás metido? No me atrevo a llamar a tu madre ni a tus hermanas porque no quiero pensar que te haya podido ocurrir algo. Te echo mucho de menos amor, te quiero mucho.
Llámame en cuanto leas el email...
PD: ¿Has terminado ya tu libro? Estoy deseando leerlo, pero no te perdono que no me hayas dejado leer ni tan siquiera una coma hasta que no estuviera terminado. Tendré que castigarte... ya pensaré en un castigo... doloroso... jejejejeje, no se, quizás decirte esa palabra que tanto te gusta muchas veces al oído... si esa que tan nervioso te pone...
TE AMO CON TODA MI ALMA...
Selena.”
Jesús no puede reprimir las lágrimas. Era ese el email que había visto, y efectivamente, Selena, se lo había enviado. Pero Selena no era una desconocida, era su pareja desde hacía mucho tiempo. Era el amor de su vida, del pasado, del presente y del futuro. Porque Jesús y Selena se habían prometido amor eterno, amor para siempre, y ese amor jamás conocería la frontera del olvido, incluso después de que el otoño de la vida hiciera su aparición y se llevara sus almas como las hojas que caen de los árboles en el mes de octubre, empujadas por el frío viento del norte.
-¿Has terminado tu libro amor?
-Si mi vida.
-¿Bueno y de que va? dame al menos una pistilla hasta que pueda sentarme a leerlo.
- Habla de AMOR, con mayúsculas. Habla de mis temores a perderte, habla de ti, habla de mi y habla de lo que verdaderamente es importante..., LAS PERSONAS.
Jesús abre de nuevo el archivo y los dos leen la pequeña dedicatoria que hay en las primeras páginas:
Quiero agradecer al amor de mi vida, Selena, tantos momento mágicos, tantas palabras de amor, tantas caricias en mi alma y tantas y tantas cosas que necesitaría una biblioteca entera para poder terminar de enumerar todas esas cosas. GRACIAS MI VIDA, TE QUIERO, SIEMPRE.
También quiero agradecer a Hahasiah, por aparecer en el momento justo, cada vez que he necesitado de su voz para indicarme el camino. Y por supuesto a Daniel y a Ezequiel por saber guardar siempre de las personas que amo. Sin ellos esta historia jamás se habría escrito.
Soy pensando, sintiendo
que sin ser, escribo y quiero,
quiero decirte al oído,
eso que nunca olvido,
que no hay mejor manera
de hacerlo, que con una caricia
y con besos, mirarte a los
ojos, mientras te hablo,
y fundirme en tu abrazo,
dos palabras... TE AMO.
Jesús y Selena se funden en un abrazo, sintiendo cada uno parte del otro, siendo dos mitades que se unen para formar un todo, UNO.
-Daniel, Ezequiel, ya podemos marcharnos..., tenemos que volver al interior de ese libro, para que cuando alguien lo abra y lea, podamos volver a recobrar nuestra esencia, y sobre todo hacer que los demás recobren la suya.
FIN



35 comentarios:
Roberto...Magistral, niño, magistral...Me has emocionado...
Muchos besitos.
Armado de manera fascinante, atrapante, genial.
Una obra de arte.
Me voy más que encantada!
Cariños!
Esto está inmejorablemente escrito, querido Roberto. Me gusta muchisimo (he dicho MUCHISIMO) tu estilo como escritor.
Sin duda que lo eres.
Mi aplauso y mi abrazo con todo mi cariño, querido amigo.
Amor y lectura...
Directo al corazón muy bien tramado y sentido.. Nos ha emocionado y dejado una tremenda esperanza..y un mensaje:
HEMOS DE LEER Y AMAR..!!
Mi felicitación y mi abrazo,amigo
M.Jesús
Precioso, niño...Muy sentido.
Pequeñas se me quedan las palabras...
Muchos besos.
Leer y amar...igual la representación en SAn Jordi...libro y rosa...lectura y pasión...
Un abrazo amigo
Cervantino.. preciosa historia, escrita de forma estelar.. mis felicitaciones amigo..
Besotes y felices sueños...
Cuando el amor abraza a dos seres en la misma sintonía, la promesa de ese amor queda para siempre sellada. Este es sin duda el caso de tus protagonistas, y que tú has sabido transmitir tan pasional y tan delicadamente. Como siempre un placer leerte y perderme con en tus escritos.
Un beso Roberto :)
Yo te pongo el lema de Amor y pedagogìa. El que tù practicas
Una prosa amena, ligera, muy fluida. Se lee sola.
Abrazo solidario
GENIAL!!
Te felicito, es un final precioso.
Un saludo artista.
Me ha gustado muchísimo.
Saludos, me quito el sombrero
wuau
es precioso!!!!
realmente hermoso, me encanto...
que estes bien
saludos!
te aplaudo y me quedo sin palabras...
mis felicitaciones...
Un beso!!!
los abrazos...los abrazos...
Ana, muchas gracias, me alegra que te haya gustado.
besos!!!
Sol, muchas gracias, tu también escribes muy bien.
besos!!
Cornelivs, sin duda alguna los elogios son mutuos, de ti se aprende mucho.
Un abrazo
Lectura y Amor, así es Pedro, y tu mejor que nadie para describirlo
UN ABRAZO
MAJECARMU, viniendo de ti, que sabes transmitir con lo que escribes, es un honor.
besos!!
Loose, muchas gracias, intento siempre transmitir, y si lo he conseguido pues me alegra enormemente.
Besos!!!
Manuel, así es, saborear un buen libro y que ademas transmita sensaciones es algo que siempre me ha encantado...
UN ABRAZO
Balo!!! que haría yo sin tus elogios amiga...
Besoss!!
Merchi, el placer es mío, sobre todo porque me encantan tus recetas jajaajja... y ademas tienes un corazón enorme!!!
Besoss
Antonio, tu si que eres solidario amigo... aprender de lo que nos aportan los demás...
UN ABRAZO
Alone, muchas gracias por tus palabras y bienvenido, me alegra verte por aquí.
UN ABRAZO
Joselo, yo me quito el sombrero con tus escritos...
UN ABRAZO
dECODIFICADIOR... muchas gracias... seguiremos escribiendo...
UN ABRAZO
Sensaciones... gracias por el aplauso, pero no te quedes sin palabras y sigue escribiendo...
besos!!!
Lara, los abrazos a veces sientan bien.
pues.. UN ABRAZO
manteniendo tu linea y estilo.
Roberto, está claro que esto es lo tuyo.
Que bonito Roberto. Me ha encantado este final.
Un beso
Te amo... te diré yo no sólo ne me creo que las historias de amor que acaban bien, sino que me dan un coraje.... jajaja pero bueno. Hago una excepción!
Un deleite leerte en esta fría noche de viernes...
Un escrito precioso y emotivo.
Un beso, Roberto.
Ay, robertito mío, me encanta el final pero me da pena que se haya acabado ya. ¡Qué gran invento el amor!
Besazos, corazónzazo.
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