Hola amig@s.
Como habeis podido comprobar, estos días me encuentro ausente de este mi rincón. Mi agradecimiento a los que siempre estais ahi, cuando uno se ausenta. Estoy sumergido en varios proyectos. Escribiendo nuevas historias, escribiendo algo que será, espero que no muy tarde, un libro...
... Pero hay algo más, desde no hace mucho, mi amigo
Jordi Mesa me ofreció colaborar en su próxima película de la cual ya os he hablado alguna que otra vez y es
PLANTA23, y por supuesto he aceptado. Un largometraje que os dejará helados... de miedo. Jordi ha creado una web que es una red social dedicada a la película, donde podreis encontrar el diario del rodaje, todo lo referente a la película, y además hay chat en vivo donde podreis hablar con
Jordi Mesa y con los actores de reparto, así como el resto del equipo.
Os animo a que os paseis a echar un vistazo.
WWW.PLANTA23.COMAdemás acabamos de estrenar la nueva web del programa de radio
LA OTRA MIRADA, con mas contenido, con un nuevo foro de debate, radioteca, chat en vivo, etc. Una apuesta de futuro que ya es presente.
WWW.OCHAVADA.COMSin más, quiero deciros que os sigo leyendo aunque a veces no tenga tiempo de comentaros, estoy aqui, sigo aqui y os sigo a vosotros. GRACIAS POR ESTAR AHI SIEMPRE...
Ah... quiero dejaros con un montón de verdades escritas... de la pluma de un gran amigo y una gran persona... su título:
EL DUELOVivimos en mitad de un extraño y angustioso duelo donde y con perdón el único que parece tener buena cara es el difunto. No sé si decirte aquello de
“te acompaño en el sentimiento” porque a decir verdad a estas horas, mejor poca compañía. Así pues a cuerpo presente y dos cenachos y un antiguo libro de economía, conformamos este escenario. Ya el pobre de mi padre leía del dicho libro del economista Ramón Tamames con un título que hoy viene al dedo
“¿A Dónde vas España?”.
Y es que la palabra técnica usada es
recesión, por que a estas alturas no va a la moda decir simplemente como antaño;
puta miseria. A este duelo día a día llegan pobres desdichados en callada agonía. Me recuerda a la cara de José Luis López Vázquez en
“La cabina”, camino hacia el olvido más profundo.
Sé que mi tono me tono de voz me costará la expulsión de la academia, al ser nominado esta semana, pero no será el abrazo tierno del
“prozak” quien cure las heridas de este particular duelo. En este sentimiento de rigor y luto, hemos apagado la tele y la hemos cubierto con la bandera nacional, con trompetas y honores. No es de respeto hablar de la soga en casa del ahorcado y ahora que estamos de cuerpo presente, escuchar en los
“voceros” en forma de telediarios, diciendo como esta lacra sigue segando las ilusiones del mundo, no es de cumplido recibo para estas horas de luto.
Pero, ¡Qué bonito es ser enterrado en tu tierra!, aquella que un día fue llamada prometida. ¡Qué daríamos los esclavos por un nuevo Moisés que nos llevase al fértil prado del optimismo!, pero, perdón por alzar la voz en este lugar de culto.
Corren tiempos donde los más jóvenes conocerán a un primo hermano lejano de Armani, al cual, nuestros abuelos llamaron Piyayo; sí eso es, cuántas veces citado
“Muy remascaito, que hay poquito…”. De la bonanza de los Audis, descapotables y todo terrenos de cilindradas impronunciables que jamás probaron hierba, al paso lento del carromato donde ciego y lazarillo con sutil e inteligente picaresca, hicieron célebre y grande las letras. En estas horas no fue primero el huevo ni la gallina, ambas, nos las comimos a final del mes pasado, con demasiadas lágrimas en los ojos para hallar respuesta.
Y es que no son horas de tópicos y quizás menos tiempo de palabras en las trincheras de este otro lado llamado Inem, donde a raudales, llegamos cargados con la
estrella de David cosida al pecho, mientras el gobierno teclea los botones de esta nave en llamas como un mono en un cohete en la reentrada a la tierra. Eso sí, los pobres banqueros son los primeros que recibieron
la penicilina contra esta peste, y no pasadas las flemas, nos recuerdan que están “cerrados por reformas”.
Pero por Dios que corra el optimismo en este duelo que hay quien dice que hay
vida más allá. Mi vecina nos ha dicho que hay lugar a la esperanza con algo llamado el plan Menta, que suena como si encima de muertos, nos ofreciesen picaresco profiláctico de descongestionante sabor, a lo que encima de muerto sólo puedo decir como la virgen en su sacrificio;
“Ruego que sea rápido y sin dolor…”.
Antes de dar cumplida extremaunción y como decía Cervantes “con el pie en el estribo”, no queda más que vivir estas horas de lágrimas con la compañía de los amigos y allegados. Por esto sólo me queda hablar del más allá… Sí
de los muertos, y con perdón, de los tuyos y de los míos, porque como en las guerras, en ambos bandos los hay. Pero no olvidemos las justas palabras del romano al santísimo,
“con una palabra tuya bastará para sanarme”. Así aunque muertos, evolucionamos favorablemente en mitad del temporal.
Ruego no dejen propina al enterrador, que a estas horas, es el único con
contrato indefinido.
Amén!